En una nota, los sindicatos aseguran que la subcontratación de servicios públicos ha generado en Nafarroa «una auténtica administración paralela» que da empleo a miles de trabajadores y trabajadoras y que supone en muchos casos un nicho de negocio para las empresas privadas, «demasiadas veces a costa de las condiciones de trabajo de las personas empleadas en los mismos».