Dentro de la campaña “Zona libre de paraísos fiscales”, esta guía editada por el Ayuntamiento de Barcelona -y que le haré llegar a mi amigo Joan Llinares, Director de la Agencia Valenciana Antifraude, y a la Conselleria de Transparencia de la Generalitat Valenciana- pretende modificar la pauta de conducta desde dentro, hacia una gestión pública responsable como política de contratación de organismos públicos, introduciendo criterios éticos. Es decir, persigue provocar cambios de comportamiento desde la gestión pública a través de una mayor presión sobre el sector privado.